Sentado en el borde de una jardinera
miro las fotos que me has dado.
Has llegado con tu familia
en un viejo Chevrolet color marron cobrizo.
No has hablado. Mientras dormia
me has arrojado un puñado de estampas y cartones
con notas en su dorso.
Miro la esperanza
blanca de las flores del manzano
ternura violeta de un lago en el crepusculo junto a mi casa del molino
al pie de otras montañas, mas azules.
Aqui, esta vieja estacion de servicio
donde solo hay soledad y dias largos,
es un sitio de paso.
Nadie se detiene mas que lo justo
para echar una meada
y comprar tabaco.
Ni los policias se paran a inspeccionar autostopistas sospechosos!.
Sentado en el bordillo repaso una por una tus imagenes carta
buscando aquel fragmento segundo
pero no lo encuentro,
no lo encuentro.
Tokyo, Marzo 1999
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