Un cafe,
la soledad y un papel por toda compañia.
Suena de fondo musica de otro tiempo.
Sus vagas armonias me retrotraen a ti.
En todos los cafes encuentro tu presencia.
Da igual que sean nuevos, modernos, centenarios,
pulcros y a la moda o miserables tascas.
Siempre son para mi el Odeon,
el Ganimedes
El viejo barrio turco de la ciudad de Mannheim
oculto en los rincones de todas las ciudades.
Me queman aun los labios
con tus besos de entonces
Recuerdos de otro tiempo
que se fue con el aire.
Removiendo el cafe
pienso en aquellos dias
y otra vez me pregunto
si de verdad me amaste.
Tokyo, Septiembre 1998
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