Tres de la madrugada.
Noche de gatos pardos maullando en los tejados.
Tu mejilla en mi pecho.
Mi mano en tu cintura.
La luna que nos mira ilumina
tu rostro de niña enamorada.
De la ventana sobre nuestras cabezas
sale un sonido triste
de un tocadiscos viejo.
Noche de gatos pardos que pueblan los tejados.
Te beso y tu me miras
mas no dices palabra.
Me abrazas con mas fuerza
y me muerdes los labios.
Ella Fitzgerald canta un blues desde alla arriba.
Te miras en mis ojos
y entreabres la boca.
Por la calle desierta
indeferente,
un gato a rayas pasa.
Mannheim, Mayo 1998
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