lunes, 1 de octubre de 2007

Herrumbre

El tiempo va oxidando mi coraza. 
Despacio como suele. 
Y mi cuerpo se llena de orines herrumbrosos y rojizos.  

El tiempo se derrama gota a gota hasta perderse en la arena de mi nada. 
Tantos dias inutiles! 
Tantas horas malsanas! 

 Bajo de mi paraguas veo caer la lluvia. 
Empapado de espera. 
Aterido de olvido. 

 El tiempo arrastra por los desagues hojas de calendario. 
Despacio como suele. 
Tiempo. 
Solo es eso. 
Tiempo. 


 Tokyo, Noviembre 1999

1 comentario:

JR dijo...

me encantan mis horas malsanas
saludos