el mundo se desdibuja y pierde.
Afuera hace frio, pero aca
adentro se esta a gusto.
Estando Bach
presente, no es imaginable la miseria.
Cansancio.
si, cansancio,
pero ya llegue a casa,
y como una madre
Glenn Gould me da de merendar las variaciones Goldberg,
y una onza de chocolate.
Tokyo, Octubre 1998
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