Tres de la madrugada.
Noche de gatos pardos maullando en los tejados.
Tu mejilla en mi pecho.
Mi mano en tu cintura.
La luna que nos mira ilumina
tu rostro de niña enamorada.
De la ventana sobre nuestras cabezas
sale un sonido triste
de un tocadiscos viejo.
Noche de gatos pardos que pueblan los tejados.
Te beso y tu me miras
mas no dices palabra.
Me abrazas con mas fuerza
y me muerdes los labios.
Ella Fitzgerald canta un blues desde alla arriba.
Te miras en mis ojos
y entreabres la boca.
Por la calle desierta
indeferente,
un gato a rayas pasa.
Mannheim, Mayo 1998
lunes, 1 de octubre de 2007
Herrumbre
El tiempo va oxidando mi coraza.
Despacio como suele.
Y mi cuerpo se llena
de orines herrumbrosos y rojizos.
El tiempo se derrama gota a gota
hasta perderse en la arena de mi nada.
Tantos dias inutiles!
Tantas horas malsanas!
Bajo de mi paraguas
veo caer la lluvia.
Empapado de espera.
Aterido de olvido.
El tiempo arrastra por los desagues
hojas de calendario.
Despacio como suele.
Tiempo.
Solo es eso.
Tiempo.
Tokyo, Noviembre 1999
Jazz
El jazz me deja siempre un regusto de muerte,
humo de alcantarillas, rosas pisoteadas.
Tristezas de saxofon, azules con sordina.
Penumbras y susurros
entre vasos de whisky o de ginebra
y un grito que desgarra el aire en las tinieblas.
Gorigori de sirenas sin mar ni marineros,
el jazz contiene siempre ese sirope amargo
de las noches en vela.
Palabras a distancia
alientos de impotencia
y el ruido de los hielos que blanquean la absenta.
Confidente y discreto,
el jazz es el lenguaje que prefieren los muertos.
En el me escondo a veces,
en busca de otro tiempo.
En sus cuarta y quintas,
aumentadas algunas.
Son de melancolia,
de cielos sin luna y sin estrellas.
Rocamadour se fue una noche de jazz.
Desde entonces Miles Davis
trabaja de barquero.
Tokyo, Febrero 1999
humo de alcantarillas, rosas pisoteadas.
Tristezas de saxofon, azules con sordina.
Penumbras y susurros
entre vasos de whisky o de ginebra
y un grito que desgarra el aire en las tinieblas.
Gorigori de sirenas sin mar ni marineros,
el jazz contiene siempre ese sirope amargo
de las noches en vela.
Palabras a distancia
alientos de impotencia
y el ruido de los hielos que blanquean la absenta.
Confidente y discreto,
el jazz es el lenguaje que prefieren los muertos.
En el me escondo a veces,
en busca de otro tiempo.
En sus cuarta y quintas,
aumentadas algunas.
Son de melancolia,
de cielos sin luna y sin estrellas.
Rocamadour se fue una noche de jazz.
Desde entonces Miles Davis
trabaja de barquero.
Tokyo, Febrero 1999
Vagon
En un vagon de metro,
bajo la luz grisacea de los neones blancos
los caracoles trazan carreteras de baba.
Es el hedor a sudor y a poliester proletario.
Bosques de paraguas junto a zapatos negros.
Los seres imperfectos, las miradas perdidas,
contando las estaciones en silencio.
Humanos, demasiado humanos,
en un vagon de metro.
Tokyo, Diciembre 1998
bajo la luz grisacea de los neones blancos
los caracoles trazan carreteras de baba.
Es el hedor a sudor y a poliester proletario.
Bosques de paraguas junto a zapatos negros.
Los seres imperfectos, las miradas perdidas,
contando las estaciones en silencio.
Humanos, demasiado humanos,
en un vagon de metro.
Tokyo, Diciembre 1998
Bach
Entre una fuga de Bach y una onza de chocolate,
el mundo se desdibuja y pierde.
Afuera hace frio, pero aca
adentro se esta a gusto.
Estando Bach
presente, no es imaginable la miseria.
Cansancio.
si, cansancio,
pero ya llegue a casa,
y como una madre
Glenn Gould me da de merendar las variaciones Goldberg,
y una onza de chocolate.
Tokyo, Octubre 1998
Baules
(I)
Quien rebusca en baules viejos encuentra
con frecuencia
lo que no desea. Los recuerdos,
en tiempos de cuaresma, son lujos
que no ha de permitirse el que parte de viaje
(II)
Soñando lo que tuve,
lo que pude tener, lo que nunca tendre,
me encojo y me enmaraño
entre heridas y velos.
La realidad, por fortuna
nunca fue ni sera como la recordamos
(III)
Los espejos son como ventanas.
A traves de ellos curioseamos una vida
que por familiar,
nos resulta curiosamente extraña.
(IV)
Yo,
que fui, soy y sere
mas con certeza nunca aquel
que hubiera, tengo o habre de ser.
Pero una vez llegados a este punto
a quien le importa?
Munchen, Octubre 2002.
Quien rebusca en baules viejos encuentra
con frecuencia
lo que no desea. Los recuerdos,
en tiempos de cuaresma, son lujos
que no ha de permitirse el que parte de viaje
(II)
Soñando lo que tuve,
lo que pude tener, lo que nunca tendre,
me encojo y me enmaraño
entre heridas y velos.
La realidad, por fortuna
nunca fue ni sera como la recordamos
(III)
Los espejos son como ventanas.
A traves de ellos curioseamos una vida
que por familiar,
nos resulta curiosamente extraña.
(IV)
Yo,
que fui, soy y sere
mas con certeza nunca aquel
que hubiera, tengo o habre de ser.
Pero una vez llegados a este punto
a quien le importa?
Munchen, Octubre 2002.
L@berinto
La realidad se desdobla y ramifica
en cada nodo. El Big Bang es posible
en cada nodo. El Big Bang es posible
mientras a cada instante
muere un ruiseñor y reaparece
un nombre. En este laberinto, el minotauro
se hace llamar Teseo y Ariadna
trabaja para Google.
Miura kaigan, Septiembre 2007
muere un ruiseñor y reaparece
un nombre. En este laberinto, el minotauro
se hace llamar Teseo y Ariadna
trabaja para Google.
Miura kaigan, Septiembre 2007
Despecho
Que no te quiero
Que sembraste de sal
El huerto de mis sueños
Ya no te quiero
Que me pudriste a una
el corazon y mi deseo
Que no te quiero más
Que no te quiero
Aunque aun me hierva
la sangre cuando te veo
Ya no te quiero,
mi amor,
Ya no te quiero.
Merceria
Un cronopio entra en una merceria.
- Buenos dias. Queria dos carretes de piolin. Uno azul.
- Uno azul, y el otro?
- Del color de su sonrisa.
- Lo siento señor. Verdes no tenemos.
- Oh, vaya. Blanco entonces.
- Aqui tiene.
- Muchas gracias. Que le debo?
- Dos carretes de piolin... uno azul....Un verso en los labios.
- Lo siento señorita, pero yo no soy cartero.
- Oh, disculpe. En ese caso una rosa de otoño.
- Ecco signor la rosa.
El cronopio deja sobre el mostrador una rosa blanca que extrae de su gaban. Cuando sale por la puerta y dejan de sonar las campanillas la rosa se transforma en dos mariposas que revolotean por la tienda. Una azul. La dependienta piensa. "Ya sabia yo que el tipo era cartero".
Japon, 1999
- Buenos dias. Queria dos carretes de piolin. Uno azul.
- Uno azul, y el otro?
- Del color de su sonrisa.
- Lo siento señor. Verdes no tenemos.
- Oh, vaya. Blanco entonces.
- Aqui tiene.
- Muchas gracias. Que le debo?
- Dos carretes de piolin... uno azul....Un verso en los labios.
- Lo siento señorita, pero yo no soy cartero.
- Oh, disculpe. En ese caso una rosa de otoño.
- Ecco signor la rosa.
El cronopio deja sobre el mostrador una rosa blanca que extrae de su gaban. Cuando sale por la puerta y dejan de sonar las campanillas la rosa se transforma en dos mariposas que revolotean por la tienda. Una azul. La dependienta piensa. "Ya sabia yo que el tipo era cartero".
Japon, 1999
El reo
Cantando va hacia el cadalso
el que no llegara al mar
porque venia descalzo.
Cansado de caminar
callo el pobre en la celada
de un existir sin amar.
Hoy la muerte enamorada
te saldra a recibir
y llevarte camarada
donde ya no hay que sufrir.
Por eso sigue cantando
cuando el verdugo te ate
El seguira trabajando
y tu hiciste tu petate.
Tokyo, Diciembre 1998
el que no llegara al mar
porque venia descalzo.
Cansado de caminar
callo el pobre en la celada
de un existir sin amar.
Hoy la muerte enamorada
te saldra a recibir
y llevarte camarada
donde ya no hay que sufrir.
Por eso sigue cantando
cuando el verdugo te ate
El seguira trabajando
y tu hiciste tu petate.
Tokyo, Diciembre 1998
El cielo sobre Shibuya
Reflejos en los vidrios.
Las luces, la gente, los neones.
Mientras los hombres cantan en las calles
los angeles escuchan.
Meditando.
Niñas con ojos de gacela esperan,
bajo un perro de bronze,
un principe azul que nunca llega.
Posado en una farola otro angel,
mira con envidia como la ciudad cambia.
Vienen, van, cruzan, llegan.
Mas de 500.000 moviles sonando al unisono
gaijins "looking for something"
Es la noche en Shibuya
las luces, las gentes, los neones.
Con una elegancia sorprendente
los elefantes bailan rap en los semaforos en verde.
mientras en los clubes de moda hombres con pajarita
apuran a sorbos cortos su Gin Tonic.
Es la vida en Shibuya, el rayo que no cesa.
Desde lo alto de los rascacielos los angeles observan
y sonrien.
Tokyo, Noviembre 1998
Las luces, la gente, los neones.
Mientras los hombres cantan en las calles
los angeles escuchan.
Meditando.
Niñas con ojos de gacela esperan,
bajo un perro de bronze,
un principe azul que nunca llega.
Posado en una farola otro angel,
mira con envidia como la ciudad cambia.
Vienen, van, cruzan, llegan.
Mas de 500.000 moviles sonando al unisono
gaijins "looking for something"
Es la noche en Shibuya
las luces, las gentes, los neones.
Con una elegancia sorprendente
los elefantes bailan rap en los semaforos en verde.
mientras en los clubes de moda hombres con pajarita
apuran a sorbos cortos su Gin Tonic.
Es la vida en Shibuya, el rayo que no cesa.
Desde lo alto de los rascacielos los angeles observan
y sonrien.
Tokyo, Noviembre 1998
Bossa nova
Movimiento.
El mundo baila al ritmo de una Bossa Nova.
El transito no para. Risa, alcohol y muchachitas lindas.
Se hara otra vez de dia esperando
escondidos entre flores de plastico.
Suena dulce un samba entre los claxons
mientras un guardia urbano, muy inspirado,
dirigira el trafico en Ginza Road.
Perfumes, collares, tacones de 3 metros.
La vida que rebulle y hierve y brinca.
Que a de importarnos que todo sea falso?
Los anillos de metacrilato no son tambien hermosos?
Revolucion de masas. Este es el autentico arte comunista.
Andy Warhol observa desde un Cadillac rosa
Cuando el semaforo se abra entregara una nueva Marilyn
y tomara sopa Campbell en un McDonalds,
(o quizas una Cheeseburger con lechuga)
Movimiento,
luces estrés y escaparates.
Bajo los arcos del puente para el tren urbano
camareras vestidas con minifalda
sirven pizza a amantes que se besan.
En medio de las brumas y el smog, humilladas
las estrellas hace mucho que abandonaron el cielo.
El concierto no ceja.
Otro par de cervezas, por favor
señorita!
Tokyo, Noviembre 1998
El mundo baila al ritmo de una Bossa Nova.
El transito no para. Risa, alcohol y muchachitas lindas.
Se hara otra vez de dia esperando
escondidos entre flores de plastico.
Suena dulce un samba entre los claxons
mientras un guardia urbano, muy inspirado,
dirigira el trafico en Ginza Road.
Perfumes, collares, tacones de 3 metros.
La vida que rebulle y hierve y brinca.
Que a de importarnos que todo sea falso?
Los anillos de metacrilato no son tambien hermosos?
Revolucion de masas. Este es el autentico arte comunista.
Andy Warhol observa desde un Cadillac rosa
Cuando el semaforo se abra entregara una nueva Marilyn
y tomara sopa Campbell en un McDonalds,
(o quizas una Cheeseburger con lechuga)
Movimiento,
luces estrés y escaparates.
Bajo los arcos del puente para el tren urbano
camareras vestidas con minifalda
sirven pizza a amantes que se besan.
En medio de las brumas y el smog, humilladas
las estrellas hace mucho que abandonaron el cielo.
El concierto no ceja.
Otro par de cervezas, por favor
señorita!
Tokyo, Noviembre 1998
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